5 ¿Por qué es importante el sueño reparador?
Sin sueño reparador no es posible que el cuerpo regenere sus células y tejidos; la reparación de las células solo ocurre al dormir y es vital para la supervivencia, el rendimiento y la longevidad.
El sueño es una actividad aparentemente pasiva, pero es en realidad un momento crucial para la salud y el bienestar del cuerpo humano. Más allá de ser un simple período de descanso, el sueño desencadena una serie de procesos biológicos fundamentales para la reparación y el mantenimiento celular. Entre estos procesos, el más importante es la reparación y recarga celular. Las células sufren estrés oxidativo y daño molecular como resultado de la exposición diaria a toxinas ambientales, radicales libres y otros factores estresantes y es durante el sueño, cuando tienen la oportunidad de reparar esos daños y restaurar su funcionalidad normal.
Y en esto, por supuesto que la cantidad importa; pero la calidad del sueño es mucho más importante ya que al dormir se eliminan sustancias de desecho mientras el cerebro consolida la memoria y remodela las conexiones neuronales. El sueño induce cambios en el eje hipotálamo-pituitaria-adrenal y en todo el sistema nervioso simpático.
Hay una enorme diferencia entre dormir y tener un sueño reparador.
Al dormir baja el ritmo circadiano de hormonas como cortisol y la adrenalina, favoreciendo al sistema inmune que se encarga de proteger al cuerpo de patógenos, virus, bacterias. También es cuando se activa la hormona del crecimiento, esencial para la regeneración celular y el buen funcionamiento orgánico; de la misma forma se repara el ADN mitocondrial dañado durante el día, se auto regula el metabolismo, se controla la temperatura, corporal el equilibrio energético y molecular, así como la función intelectual que involucra el estado de alerta y el humor. El sistema glinfático, que es una red de vasos linfáticos del cerebro, se activa durante el sueño para eliminar los desechos acumulados, incluidas las proteínas beta amiloides asociadas con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzhéimer.
Dormir profundamente y soñar mejora cualquier síntoma de depresión o ansiedad.
Por el contrario, la pérdida de sueño daña los niveles superiores de razonamiento, resolución de problemas y atención a los detalles. Es evidente, además, que las personas cansadas tienden a ser menos productivas en el trabajo y tienen más posibilidades de sufrir accidentes de tránsito. La falta de sueño también influye sobre el humor y altera el carácter, lo que afectar la interacción social y familiar. El déficit de sueño incrementa el riesgo de sufrir depresión, bipolaridad y afectar la reproducción de testosterona y capacidad reproductiva, tanto del hombre como de la mujer.
En todas estas enfermedades se desregula la función mitocondrial en las células (estrés oxidativo) y de acuerdo a lo que señalan los médicos, requieren un manejo de largo plazo que afecta significativamente la calidad de vida de las personas que las padecen.
Al decir que se trata de estrés oxidativo mitocondrial, nos referimos a un desequilibrio entre la producción de radicales libres y la capacidad antioxidante del organismo. Esto es lo que provoca la falla, fragmentación y disfunción mitocondrial reduciendo la capacidad de producción energética tanto del tejido como del órgano involucrado.
Muchas cosas pueden interrumpir el sueño reparador: los estimulantes como la cafeína o algunos medicamentos, así como las distracciones con aparatos electrónicos (especialmente la luz de televisores, teléfonos celulares, tabletas y computadoras) cohíben el dormir. Esa falta de sueño altera los niveles de serotonina (neurotransmisor que afecta el peristaltismo intestinal, la función estomacal y reduce el apetito) lo que aumenta el riesgo de padecer obesidad, enfermedades del corazón e infecciones. Son precisamente estos cambios hormonales los que afectan el peso corporal de las personas. La falta de sueño produce condiciones parecidas a la diabetes en personas saludables.
Sueño reparador:
Una noche de “sueño reparador” consiste en 4 o 5 ciclos de sueño. Cada ciclo incluye períodos de sueño profundo y movimientos oculares rápidos (MOR) o progresión de sueño desincronizado al soñar. Este patrón de ciclos y progresión es fundamental para la biología de la restauración celular. Un adulto necesita entre 7 y 8 horas de sueño por noche, los bebés duermen 16 horas diarias, los niños pequeños necesitan 10 horas de sueño, mientras que los adolescentes necesitan, al menos, 9 horas diarias.
A medida que la persona envejece, es posible que no duerma lo suficiente debido a una enfermedad crónica, ingesta de medicamentos o trastorno del sueño.
Alrededor de 60 millones de mexicanos de todas las edades padecen problemas crónicos de sueño que es vital para la supervivencia humana. Muchas personas no le dan al sueño toda la importancia que merece. Es difícil hacerle entender a la gente que no dormir es muy grave, ya que les acorta la vida y provoca enfermedades.
Quienes padecen insomnio tienen problemas tanto para quedarse dormidos como para permanecer dormidos y por lo general, la ansiedad por querer dormirse empeorará la situación.
¿Qué evita conciliar el sueño?
Las causas que dificultan el mantener el sueño son cursar depresión, experimentar trastornos de ritmo circadiano, cambios ambientales (exceso de luz o de ruidos), estrés post traumático, crisis y parasomnias (personas que hablan de noche, que se levantan, o hacen movimientos incontrolables con los pies). La principal causa que dificulta de conciliación del sueño es definitivamente la ansiedad. Otras alteraciones son experimentar tensión o estrés muscular, trastornos del ritmo circadiano (ingresos nocturnos en el hospital, con analíticas por las noches y descanso durante el día), miedos y crisis existenciales.
Tan solo un simple insomnio semicrónico (que dure 3 noches por semana durante más de un mes) puede desencadenar graves problemas de corto plazo como agotamiento, irritabilidad (cambio de carácter como consecuencia de incremento de hormona cortisol), y dificultad para concentrarse.
Algunos efectos negativos de no experimentar sueño reparador incluyen:
1. Ausencia de producción de células inmunitarias como linfocitos T, esenciales para activar la respuesta inmunitaria en caso de ataque de virus, bacterias y patógenos. Esto disminuye la capacidad del cuerpo para combatir infecciones.
2. Mayor susceptibilidad a contraer infecciones: Cuando llega el invierno es habitual escuchar diversas recomendaciones para protegerse del frío y por consecuencia de la gripe. Sin embargo, ¿qué tal si se recomienda también experimentar sueño reparador y fortalecedor?
3. Mayores niveles de inflamación celular: La falta de sueño cohíbe el funcionamiento de los motores moleculares mitocondriales, lo que reduce la producción energética celular y provoca inflamación. Eso contribuye a la aparición de diversas enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades cardíacas, neuronales y cáncer. Aunque muchos estudios clínicos, científicos y técnicos divulgan este conocimiento, cada vez más gente que sigue teniendo problemas de sueño. Por tanto, el objetivo no es forzar el sueño, sino permitir que este surja de manera natural.
¿Cómo se concilia el sueño por medios naturales?
Para conciliar el sueño de forma natural se requieren dos cosas:
a) Que nuestro cerebro esté lo suficientemente cansado.
b) Que se dé cuenta de que es de noche.
Para ello, hay dos procesos básicos que deben trabajar juntos para que el sueño aparezca de forma natural: el ritmo circadiano y la homeostasis celular. Los ritmos circadianos, que son oscilaciones biológicas que siguen un ciclo de aproximadamente 24 horas, influyen en la regulación del sueño y las fases del mismo. Estos ritmos circadianos son tan importantes que incluso la OMS ha declarado cancerígena la exposición a la luz nocturna.
Por poner un ejemplo, los estudios científicos han constado que la incidencia de cáncer de mama es alrededor de un 50 % mayor en mujeres con trabajos nocturnos.
La homeostasis celular es el proceso que mantiene un entorno estable en las células, a pesar de los cambios externos. Es fundamental para que las células funcionen, crezcan, sobrevivan y metabolicen de manera óptima.
Aquí se mencionan algunas estrategias esenciales y seguras para mejorar la calidad del sueño y, por lo tanto, fortalecer el sistema inmune:
• Establecer una rutina de sueño: dormir y despertar a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana. Esto ayuda a regular el ritmo circadiano del cuerpo y que el sueño sea reparador.
• Tener en cuenta que el sueño no se recupera: No sirve de nada intentar recuperar el sueño perdido durante la semana levantándose más tarde el fin de semana.
• Evitar el Jet Lag Social: En muchos casos, el horario de descanso en fin de semana es diferente al horario que se cumple durante la semana. Muchas personas acostumbran acostarse más tarde y despertarse más tarde también. Esto no ayuda. Si durante cinco días el cuerpo se adaptado a un ritmo específico y, de repente, se cambia por completo lo altera todo.
• Crear un ambiente tranquilo: Un ambiente tranquilo y relajante ayuda a conciliar el sueño más fácilmente. Hay que reducir el ruido y la luz de la habitación y mantener una temperatura agradable que tienda a ser fresca en lugar de calurosa.
• Evitar la cafeína, los refrescos y el alcohol antes de dormir: La cafeína, el refresco y el alcohol interfieren con la calidad del sueño, así que hay que evitar consumirlos varias horas antes de acostarse.
• Hacer ejercicio regular: El ejercicio ayudar a mejorar la calidad del sueño, pero hay que hacerlo varias horas antes de dormir para que el cuerpo pueda relajarse antes de acostarse.
• Practicar técnicas de relajación: La meditación o la respiración profunda ayudan a reducir el estrés, preocupación y ansiedad, lo que mejorar la calidad del sueño.
• Evitar luces azules: La luz emitida por pantallas de dispositivos electrónicos interfiere con el ritmo circadiano del cuerpo y hace que sea más difícil conciliar el sueño. Hay que limitar el uso de pantallas al menos dos horas antes de dormir y bajar la iluminación para indicar al cuerpo que está próxima la hora de descanso. El solo hecho de cambiar las luces azules por rojas en la hora previa al descanso puede ser un gran aliado para dormir mejor.
• Elegir las horas para ir a dormir: Es necesario tomar decisiones apropiadas para sincronizar el cuerpo con el horario natural. Si lo que se quiere es tener un sueño reparador, es mejor irse a dormir temprano, con la puesta de sol y despertarse con la salida del sol.
• Realizar siestas cortas: Son útiles si solo duran 20 minutos. Sin embargo, si esa siesta se prolonga y logra fases más profundas de sueño, se sentirá más cansado al despertar.
Importante
Los trastornos del sueño son muy comunes en las personas que experimentan enfermedades crónico degenerativas y especialmente cáncer.
Los tumores causan problemas para dormir. Ciertos medicamentos y tratamientos afectan el sueño. Las rutinas medicas en el hospital hacen que sea muy difícil dormir. El estrés por conocer un diagnóstico de cáncer, causa problemas para dormir. Por eso los trastornos del sueño son comunes en personas con cáncer. De manera general estos son algunos de los aspectos que producen problemas para dormir en enfermos de cáncer: Cambios físicos causados por el cáncer o la cirugía. Efectos secundarios de los medicamentos u otros tratamientos. Estar en el hospital. Estrés por tener cáncer. Otros problemas de salud no relacionados con cáncer. Los tumores causan problemas para dormir.
En los pacientes con tumores, se presentan los siguientes problemas que dificultan el sueño:
Presión del tumor sobre áreas cercanas del cuerpo. Problemas gastrointestinales (náuseas, estreñimiento, diarrea, incapacidad de controlar los intestinos). Problemas en la vejiga (irritación, incapacidad de controlar el flujo de la orina). Dolor. Fiebre. Tos. Dificultad para respirar. Picazón. Sensación de mucho cansancio.
Ciertos medicamentos y tratamientos pueden afectar el sueño.
Los tratamientos y medicamentos comunes para el cáncer que afectan los patrones normales del sueño son: Terapia con hormonas. Corticosteroides. Sedantes y tranquilizantes. Antidepresivos. Anticonvulsivos. El uso de ciertos medicamentos por mucho tiempo en ocasiones causa insomnio. El interrumpir o reducir el uso de ciertos fármacos también puede afectar el sueño normal.
Causas secundarias a patologías médicas.
La principal causa de dificultad para la conciliación de sueño es el dolor. La persona que se va a dormir y tiene dolor, evidentemente no descansa y no duerme. Otras causas tanto para conciliar el sueño como para mantenerlo son las lesiones en el sistema nervioso central, abstinencias, adicciones a sustancias, fármacos que estimulan (como el corticoide que se intenta dar por la mañana), diuréticos (que hacen aumentar el ritmo urinario), problemas de tiroides, problemas de incontinencia, poliaquria (aumento de la frecuencia miccional), hipoxia, fiebre , purito (picor), síndrome de la apnea de sueño (ronquidos y faltas de aire), mioclonías nocturnas y síndrome de las piernas inquietas y por último las dietas.
El Futuro
Afortunadamente ya existe el Cargador de Mitocondrias como el dispositivo que ayuda a encender los motores moleculares mitocondriales; pero como en cualquier campo de investigación emergente, aún quedan muchas preguntas sin respuesta y retos por superar para ser capaces de implementar y modular la mitohormesis, con el fin de tratar de detener los motores moleculares por tiempo determinado. El Cargador de Mitocondrias induce el sueño reparador. Todos los usuarios manifiestan lograr sueño reparador e incluso soñar y recordar sus sueños.
Amplia recomendación
El Cargador de Mitocondrias y sus diferentes protocolos de -Reprogramación celular y Carga Mitocondrial- marca un avance significativo en la biomedicina al demostrar que si es posible revertir el funcionamiento de las células cancerosas mediante la activación de sus motores moleculares mitocondriales. Este enfoque innovador asegura tratamientos más efectivos y menos agresivos. El potencial de esta tecnología no se limita solo a paliar todo tipo de cáncer, sino que además es aplicado a una amplia gama de inflamaciones celulares en tejidos de diferentes órganos (diabetes, fibromialgia, rinitis, prostatitis, dolores agudos, etc.) así como en diferentes neoplasias como una nueva forma de intervención terapéutica basada en la restauración celular en lugar de su eliminación agresiva.
Los resultados clínicos obtenidos en los ultimos 17 años aplicando Reprogramación Celular aplicando un Cargador de Mitocondrias como diana antitumoral en personas enviadas a cuidados paliativos o declaradas en desahucio por sus médicos tratantes, han resultado muy alentadores y positivos. Por medio de este documento confirmamos la enorme viabilidad de -restaurar mecanismos apoptóticos- como estrategia terapéutica contra enfermedades crónicas degenerativas y especialmente para salir adelante del cáncer.
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2025.